-¿Saben?. Nos vamos a quedar una semana-dijo Maritza.
-¡Que suerte! Nos divertiremos mucho.
-Contesto el abuelo.
Y así fue como el primer día regaron las plantas; el segundo cortaron el pasto; el tercero juntaron manzanas; el cuarto ayudaron a Lily, la perra policia, a bañar sus cuatro cachorritos; el quinto pintaron rabanitos; el sexto jugaron con los pollitos y el séptimo salieron a pasear a caballo y tomaron jugo con tortas hechas por la abuela.
-¡La semana ha pasado volando!-dijo mama.
-¿te divertiste Maritza?- le preguntaron cariñosamente los abuelos.
Pero Maritza no contesto porque estaba muy ocupada contando los regalos que se llevaba; una canasta con manzanas y rábanos....un pan casero y un frasco de mermelada.
-¿Y tu papa?- dijo de pronto-¿No hay regalo?
Pero Maritza corrió hacia el fondo y volvió con una planta de campanillas azules en una maceta.
Papa las espero en la estación y cuando llegaron a la casa y sacaron todo lo que tenían en el bolso, pregunto:
¿Y mi regalo?¿Te acordaste de un regalo para mi?
-¡Claro que si!- Contesto Maritza dándole la maceta con las flores azules que enseguida empezaron a tintinear!
-¡Oh ! ¡Que precioso regalo! Desde hoy sera mi despertador.
Y se fue a poner la maceta sobre la mesa.
Moraleja: Ama y sigue siempre los consejos de tus padres

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